Encuentro de escritura en acción, acueducto romano de Almuñécar


Proceso: selección de palabras escritas en papelitos. Escribir durante diez minutos tratando de incorporar al texto las palabras seleccionadas. Lectura en alto de todos los textos. Vuelta a empezar.

1ª selección de palabras:
Camino, acueducto, perro, pino, timidez, agua, lluvia, vino.

Andando se hace el camino,
Que intentamos recorrer,
Aunque a lo lejos ladren los perros.
A pesar de la lluvia
Y por la lluvia,
Que nos regala el agua,
Fuente inagotable de la vida.
Buscando la sombra del árbol,
Pongamos un pino,
De la oscuridad vino,
Aquello que estábamos esperando,
Venciendo la timidez.

Begoña. R. J.

Vagabundo soy y mis pasos sin timidez buscan el sur cuando el sol encuentra su equinoccio de otoño. Mi fiel amigo ladra a mi lado buscando las sombras del camino. Un gran pino es ahora nuestro lugar de descanso, testigo del paso continuo y azaroso del sendero y del fresco sonido del agua, cuyo rumor de fuente se huele a pocos metros del barranco. La lluvia fue su origen; el vino y el pan de su exiguo almuerzo, el milagro de la transubstanciación; el acueducto que asoma a lo lejos, la obra del hombre.

Franjamares

2ª selección de palabras:
Papel, camastro, espejo, vuelo, suela, resplandor, carro, muerte.

El carro transportaba
La muerte
En su improvisado
Camastro.
Iniciando el vuelo,
Atravesando el resplandor,
Traspasando el espejo.
Dejando en el papel
La secuela
De su vida.

Begoña. R. J.

Un fuerte resplandor entró por la ventana, incidió sobre el azogue del espejo, encendiendo de añil y acero el camastro desvencijado donde yacía placidamente el cuerpo inerte del hombre. Sus ojos estaban abiertos, pero no había secuela de luz en sus pupilas. Un ruido de ejes oxidados rasgó el papel del silencio anunciando la llegada del carro fúnebre. La muerte bajó las escaleras y el vuelo de un alma despistada abandonó por fin el cuerpo.

Franjamares

3ª selección de palabras:
Bombero, zorro, buganvillas, ansiedad, nieve, susurro, amperios, piedra.

Aquel jardín lucía lleno de buganvillas. El bombero encontraba en aquel lugar paz ,
Su ansiedad desaparecía. Enfrente en medio del frondoso bosque buscaba incansable una nueva presa el zorro.
Un leve susurro bastaba par ponerlo en guardia.
En un lejano reloj sonaron las nueve. La oscuridad por unos instantes no dejaba ver ni tan siquiera las piedras. Una farola orgullosa empezó titubeante a alardear de sus amperios.

Begoña R. J.

El fuego empezó en las buganvillas, aunque el detonante fueron los amperios excesivos que crearon la chispa en la caja de fusibles. Eran las nueve. El bombero llegó a su casa incendiada y la ansiedad lo dejó paralizado: no podía concebir llevarse el trabajo a casa. Un extraño susurro de brasas lo sacó del letargo, agarró la manga del jardín y comenzó a luchar contra el elemento ígneo. Al cabo de unos minutos lograba vencerlo saliendo echo unos zorros. Sacó un cigarro para calmar del todo su ansiedad, pero su mechero no tenía piedra.

Franjamares

4ª selección de palabras:
Capullo, mierda, ingratitud.

Tímidamente rompe
En flor el capullo
Mientras la ingratitud humana grita:
Mierda

Begoña R. J.

Se llama Fidel, pero dicen el Capullo. Ha trabajado durante toda su vida como basurero y por eso a veces no nota ni el olor de la mierda. Otras mierdas con eufemismos de pompa y perfume, sí le repugnan. Pero quiere ser optimista, obviar la ingratitud donde la haya y respirar cada mañana el olor nítido del campo y el salobre del mar.

Franjamares

5ª selección de palabras:
Zapato, soledad, luz, trastienda, barrunto, ambivalente, anorexia, abrazado.

A la luz de la trastienda,
Abrazado a su soledad,
Comiendo suela de zapato
Ahuyentando el barrunto
Viviendo ambivalente
En una sociedad que se
Debate entre la bulimia y
la forzosa anorexia.

Begoña R. J.

Anda en la tarea de probarse su zapato, cuando tiene un extraño barrunto. Se enciende la luz de la trastienda y del umbral sale la viva imagen de la anorexia. Tiene los ojos grandes, o el resto de su enjuto cuerpo pequeño. Va medio desnuda, descalza y rezuma soledad. Traspasa la tienda en silencio. Una suerte de ambivalencia inunda el ambiente, hasta que alguien va hasta ella y queda a su cuerpo abrazado.

Franjamares

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s